La llegada de un nuevo canguro puede generar ansiedad en los niños. Prepararlos adecuadamente es esencial para que se sientan cómodos y seguros.
Antes de la llegada del canguro, es importante tener una conversación abierta con tus hijos. Explícales quién es el canguro, qué hará y cómo será su día a día. Esto ayudará a reducir la incertidumbre.
Permite que tus hijos participen en la elección del canguro. Puedes mostrarles las fotos de los candidatos y pedirles que expresen sus preferencias. Esto les dará un sentido de control.
Asegúrate de que el espacio donde el canguro pasará tiempo con tus hijos sea cómodo y amigable. Prepara actividades y juegos que les ayuden a conectar.
Informa al canguro sobre la rutina diaria de tus hijos. Esto les dará un marco de referencia y les ayudará a adaptarse más rápidamente.
Recuerda que la adaptación puede llevar tiempo. Observa el comportamiento de tus hijos y fomenta el diálogo sobre sus sentimientos hacia el nuevo canguro.